En primer lugar, el dolor no es de Satán. Es de la conciencia divina. La cuestión: ¿Es la inconsciencia una estado demoníaco? Es un estado primigenio, lleno de ideas Negras, ¡que no son corruptas! El dolor del alma, el padecimiento, el silencio, la amargura, la tristeza, la melancolia, la soledad. Todos son Ideas Negras que alcanzan su culminación en la conciencia de Dios. Cuando esto ocurre, aparecen las Ideas Blancas, el Espíritu Santo, para la compañía y perfección de Dios. El Espíritu Santo es la categoría y el atributo de Dios. Las Ideas Blancas son limitación de Dios hasta el equilibrio. Surge asi en el Planeta el equilibrio ecológico, que permite la durabilidad del sistema. Y la Esperanza: el oxígeno necesario para continuar y expresar la cualidad del conocimiento divino.

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