El esquema nos muestra una reflexión
acerca de la motivación que debemos perseguir en la vida cotidiana. ¿Qué es lo
que nos tiene que motivar para perpetuar la cotidianeidad? Esa sensación de
extensión en el tiempo y en el espacio.
Todos estamos imbuidos de una zona de
confort, en la que noa habituamos a la comodidad, a la rutina, a los hábitos, a
la apariencia de lo seguro. Es necesario entrar en la zona de aprendizaje para enriquecer lo cotidiano y dotarlo de sentido, motivación
y sensibilidad. Esto conlleva un riesgo, que alcanza la máxima cantidad en la
zona de pánico.
Se hace necesario por tanto,
arriesgar no totalmente sino en algunas proporciones la zona de confort, y
entrar a través del aprendizaje en las ideas que han de motivarnos para
extender el tiempo y el espacio, a fin de
trascender la vida cotidiana. Cuando queremos flotar en el agua, hay que
olvidarse de flotar, hay que dejar de esforzarse por flotar, hay que dejarse
llevar, siendo conscientes del esfuerzo de no esforzarse por flotar.
Se impone asi la necesidad de
afrontar el presente mirando al futuro con un poco de más riesgo, dando
prioridad al medio y largo plazo para garantizar la continuidad del corto
plazo, siendo el largo plazo, a mi modo de ver y dada la aceleración histórica,
de una década, para invalidar aquello que decía que a largo plazo, todos
estamos muertos.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

No hay comentarios:
Publicar un comentario