Creo que el secreto de que ganen las elecciones es que tienen una clientela más que
fiel. Calculo que de un 40 por ciento. A partir de ahí, como la democracia es el gobierno de la
mayoria en interés propio, se generan unas desigualdades nunca antes vistas. Si promueven
la inversión en valores y la evasión fiscal, ni hay dinero para el crédito bancario de las
pequeñas y medianas empresas, ni hay dinero en los presupuestos publicos que transferir a
la actividad productiva, para activar el consumo, la produccion y la bajada del paro. Y encima
quieren subir los impuestos a los trabajadores. Lo que van a provocar es una mayor caída del
consumo, de la producción y por tanto de los ingresos de los impuestos de los trabajadores
en los presupuestos.
Un desastre, por obcecarse en la idea de no pagar impuestos. Creen que porque el
dinero a corto plazo se multiplica más, ayudan más al crecimiento. Ciertamente. La evasión a
corto plazo es vida pero a largo plazo es la muerte más absoluta. El impuesto a corto plazo es
una pequeña dispersión pero a largo plazo la vida eterna económica.
Está claro que frenar con la izquierda siendo diestro, genera peligro de accidente. Mucho
más seguro es frenar con la diestra pues en ésta en la mayoria de casos está el sentido. La
transferencia de la clase obrera a los pobres sólo genera disminución del consumo, de la
produccion y aumento del paro, con lo que hay menos ingresos en los presupuestos públicos,
además de desmotivar a la clase obrera.
Para sanear la Economía, la transferencia ha de realizarse de las clases elevadas a las
pobres a través de los presupuestos públicos y los servicios sociales. Esto genera menor
beneficio a corto plazo, pero mayor a largo, siendo el impuesto sobre la inversión en la Bolsa
de valores de las grandes empresas, de lo que hablamos, siempre un freno a la excesiva
expansión financiera. Además aminora o elimina el delito al ofrecer posibilidades a las clases
menos elevadas.
No es intención de este post herir sensibilidades. Ha de tomarse la segunda viñeta
como una parodia de la realidad nacional, que realmente es un corral de comedias, que corre
peligro de convertirse en rebelión en la granja. Para evitarlo, mi exposicion pretende dar una
salida al problema que lleva ya bastante tiempo atormentado la realidad mundial. Y es ¿Quién
paga impuestos? O hay un cambio de conciencia o el riesgo de accidente es elevado. Ya ha
habido dos infartos: el del 1929 y el último. El humor de la viñeta ha de interpretarse a raiz de
la leyenda "Los impuestos los pagan los de abajo", de lo cual tienen que sentirse orgullosos.
No hay nada mas digno que contribuir a la cosa pública. El error está en la percepción de la
evasión fiscal como motor de crecimiento a corto plazo. Lo es, pero es fatídico a largo plazo.
Hay que pasar del corto al largo plazo.
MENOS DEUDA Y MÁS IMPUESTOS.

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