Los tres conceptos esenciales en una cosmovisión acertada titulan este post y desembocan en una alegría de vivir y de vida próxima.
DIOS se define por su Eternidad y su Infimitud. Es el SUJETO. Además, su Plenitud, su Verdad objetiva, su Movimiento, su Omnisciencia, su Inteligencia, su Conciencia lo hacen Omnipotente. Todas estas Ideas lo hacen grandísimo.
EL UNIVERSO se define por la categoría. Es ATRIBUTO. Expresa la cualidad del Sujeto y se reproduce, multiplica y perfecciona en el Concepto. El Universo es el Concepto de Dios y su categoría. Categorías, el Tiempo, el Espacio, la Cantidad, la Cualidad, la Verdad subjetiva, la Acción, la Contemplación, el Punto de Vista, la Matería gris. Y el Padecimiento, categoría de Jesucristo, máximo concepto alcanzado por Dios en la auténtica realidad del Universo. Encarnación de Dios, movida por el Espíritu Santo, con conciencia del Bien.
LA CREACIÓN es manifestación de la experiencia divina. Con el firme propósito de la compañia e iluminación divinas, Dios nos elige al planeta para perfeccionar las Ideas. Las Ideas son negras y blancas, y, por ende, grises en un continuo que nos hace diversos a partir de la unidad, la dualidad y la trinidad. Esta perfección se manifiesta en una dualidad entre el BIEN y el MAL necesaria en el Espíritu Santo, equilibrio de Dios. Dios se limita en el Espiritu Santo para su perfección. De ahí, el equilibrio ecológico. Es la muerte y, por tanto, la vida, lo que aumenta la Esperanza (de la vida, en primer lugar). Es dolorosísimo, incomprensible. Ciertamente, el grado de Conciencia aumenta con la experiencia del mundo sensible y del mundo de las Ideas. El sentido y la sensibilidad se hacen así necesarios en la Creación para la experiencia y concepto de Dios. Sólo cuando experimentamos el BIEN, adquirimos Conciencia de nuestra esencia y nuestra experiencia. El mal nos permite tomar una referencia a partir de la cual valorar el BIEN, la Idea.
¿Hay, pues, motivos para la alegría y para el llanto? Parece que no hay lugar a dudas. De todas las categorías, la síntesis lleva a la espera con paciencia del Reino de Dios. Esperanza y Padecimiento
se convierten así en conceptos de la divinidad que nos deben ayudar a la vida y a superar los obstáculas del mal.

Este obra está bajo una
licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.